Monday, January 5, 2015
Wednesday, November 12, 2014
Monday, October 27, 2014
A los sietemesinos sólo les faltará el valor.
Nuestra America por Jose Marti.
A los sietemesinos sólo les faltará el valor. Los que no tienen fe en su tierra son hombres de siete meses. Porque les falta el valor a ellos, se lo niegan a los demás. No les alcanza al árbol difícil el brazo canijo, el brazo de uñas pintadas y pulsera, el brazo de Madrid o de París, y dicen que no se puede alcanzar el árbol.
Saturday, October 25, 2014
We must go forward in close ranks, like silver in the veins of the Andes.
Our America by Jose Marti.
There is no prow that can cut through a cloudbank of ideas. A powerful idea, waved before the world at the proper time, can stop a squadron of iron-clad ships, like the mystical flag of the Last judgement. Nations that do not know one another should quickly become acquainted, as men who are to fight a common enemy. Those who shake their fists, like jealous brothers coveting the same tract of land, or like the modest cottager who envies the esquire his mansion, should clasp hands and become one. Those who use the authority of a criminal tradition to lop off the hands of their defeated brother with a sword stained with his own blood, ought to return the lands to the brother already punished sufficiently, if do not want the people to call them robbers. The honest man does not absolve himself of debts of honor with money, at so much a slap. We can no longer be a people of leaves, living in the air, our foliage heavy with blooms and crackling or humming at the whim of the sun's caress, or buffeted and tossed by the storms. The trees must form ranks to keep the giant with seven-league boots from passing! It is the time of mobilization, of marching together, and we must go forward in close ranks, like silver in the veins of the Andes.
Friday, October 24, 2014
Es la hora del recuento, y de la marcha unida.
Nuestra América por José Martí
No hay proa que taje una nube de ideas. Una idea enérgica, flameada a tiempo ante el mundo, para, como la bandera mística del juicio final, a un escuadrón de acorazados. Los pueblos que no se conocen han de darse prisa para conocerse, como quienes van a pelear juntos. Los que se enseñan los puños, como hermanos celosos, que quieren los dos la misma tierra, o el de casa chica, que le tiene envidia al de casa mejor, han de encajar, de modo que sean una las dos manos. Los que, al amparo de una tradición criminal, cercenaron, con el sable tinto en la sangre de sus mismas venas, la tierra del hermano vencido, del hermano castigado más allá de sus culpas, si no quieren que les llame el pueblo ladrones, devuélvanle sus tierras al hermano. Las deudas del honor no las cobra el honrado en dinero, a tanto por la bofetada. Ya no podemos ser el pueblo de hojas, que vive en el aire, con la copa cargada de flor, restallando o zumbando, según la acaricie el capricho de la luz, o la tundan y talen las tempestades; ¡los árboles se han de poner en fila, para que no pase el gigante de las siete leguas! Es la hora del recuento, y de la marcha unida, y hemos de andar en cuadro apretado, como la plata en las raíces de los Andes.
Thursday, October 23, 2014
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